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La creación de equipos eficientes

Un equipo es fuerte cuando sus miembros trabajan bien en conjunto, por lo que construir equipos eficientes es esencial para la gerencia dentro de cualquier organización. Muchos proyectos sólo tienen éxito cuando los empleados colaboran entre ellos. Construir equipos eficientes asegura los mejores resultados para la compañía así como empleados felices, motivados y comprometidos con el éxito de la organización.

Preparación

La preparación es uno de los aspectos más importantes para desarrollar un equipo de trabajo. Definir los objetivos de forma clara y con antelación hace que sea más sencillo para los integrantes funcionar como una unidad. El equipo necesita tener roles bien definidos y comprender claramente las tareas a realizar para el logro de los objetivos. Después de hacer esto, el siguiente paso es la asignación de roles dentro del equipo, delegando a aquellas personas más cualificadas para cada función. Cuando el equipo cuenta con metas claras y medibles desde el principio, es más fácil alcanzar el éxito.

Espíritu de equipo

Cómo de bien que se lleven entre ellos los miembros del equipo influye mucho en el desempeño y en el desarrollo de las tareas. Algunos grupos tienen una persona que se encarga de la toma de decisiones; en otros, todos los miembros del equipo tienen el mismo derecho de voz y voto. Sin embargo, cada miembro debería tener la misma cantidad de trabajo que hacer. Por su parte, los directivos necesitan evaluar el progreso general y la capacidad de los miembros para trabajar en equipo. Una opción que funciona es programar una reunión una vez a la semana para que todos los miembros estén al corriente de los avances, así como de cualquier problema que pudiera surgir. El líder del equipo debería estar siempre al corriente y gestionar la relación entre los miembros del equipo, asegurando un buen ambiente

La motivación es fundamental

Incluso el equipo más funcional puede mejorar su productividad, siempre y cuando cada miembro esté motivado adecuadamente. La unión de un equipo crece cuando se le otorgan desafíos que requieren de la comunicación y la cooperación entre sus miembros. Un jefe de equipo puede lograr este objetivo con nuevos proyectos o planificando actividades para fomentar el espíritu de equipo tales como excursiones. Él o ella también puede fortalecer dicha unión al elogiar el trabajo individual o colectivo y al reconocer los logros. Con equipos bien organizados, los directivos podrán posicionar a la empresa en el camino del éxito.